Por Dan Molinski
CARACAS, Venezuela— El presidente Hugo Chávez ha prometido fortalecer la moneda venezolana en un 40% en el mercado negro, pero está descubriendo que lograr ese cambio no es tarea fácil.
Cerca de dos semanas después de devaluar la tasa oficial fija del bolívar de 2,15 a 4,3 por dólar, su valor en el mercado negro o "paralelo", que según Chávez se "revaluará" pronto, casi no ha cambiado su valor. El mercado paralelo es un mercado pseudo legal que involucra mesas de corretaje, pero que no está autorizado o regulado formalmente.
Si el gobierno no puede fortalecer el bolívar o peor aún, si la moneda comienza a debilitarse rápidamente, se corre el riesgo de aumentar aún más la inflación, la cual ya está cerca del 30% anual y podría más presión sobre una economía hundida en la recesión.
Ni siquiera una oleada de bonos del gobierno a 90 días denominados en dólares han logrado mover al bolívar de su rango de movimiento en las últimas semanas.
"Creo que el gobierno está sorprendido" por la inhabilidad del bolívar de subir con mayor velocidad en el mercado negro, dijo un corredor de divisas de Caracas.
La tasa en el mercado negro cerró el miércoles a 6,0 bolívares por dólar. Eso pone a la moneda apenas un poco más fuerte que la tasa de 6,05 por dólar que estaba en vigor el 7 de enero, el día anterior a la devaluación.
El sistema de cambio oficial de Venezuela, el cual está estrictamente regulado, tiene dos tasas fijas, una a 2,6 bolívares por dólar para la compra de importaciones "esenciales" como alimentos básicos y medicina y otra de 4,3 bolívares por dólar diseñada para la importación de los demás bienes, desde muebles hasta tabaco.
Recibir dólares a cualquiera de esas tasas requiere la autorización del gobierno, la cual es difícil de conseguir y a menudo toma meses incluso si se da la aprobación. Esto ha abierto la puerta al mercado negro, el cual se ha vuelto la forma más común para que las empresas venezolanas y los ciudadanos accedan a los dólares en una forma eficiente y oportuna, así sea más costoso.
El domingo, Chávez dijo que al devaluar la tasa oficial a 4,3 bolívares por dólar su gobierno también está tratando de revaluar la tasa paralela a la tasa de 4,3 bolívares, lo que implicaría una ganancia de 40% frente a los niveles anteriores a la devaluación. "Lo que realmente hemos hecho es una revaluación no una devaluación", dijo.
En teoría, no debería ser muy difícil el impulsar la tasa del mercado negro del bolívar, debido a que el gobierno controla la venta de virtualmente todos los dólares en el país. Simplemente podría incrementar la cantidad de dólares que vende en el mercado negro, lo cual debería elevar al bolívar.
Eso es exactamente lo que Chávez ha estado tratando de hacer las últimas dos semanas a través de tres subastas de bonos denominados en dólares. Sin embargo, el dólar apenas se ha movido.
Funcionarios de Cadivi, la agencia de gestión de dólares del estado no estuvieron disponibles para hacer comentarios sobre cuántos dólares habían vendido recientemente.
La incapacidad del bolívar para subir más rápido y el hecho de que el gobierno esté emitiendo deuda a corto plazo para impulsar el bolívar podría sugerir que el gobierno no tiene suficientes dólares para cumplir con la demanda tanto en el mercado oficial como en el negro.
Un problema podría ser la falta de confianza en el Bolívar, la cual nunca ha sido fuerte, incluso después que Chávez lo renombró "bolívar fuerte" hace dos años y le quitó tres ceros a la moneda.
La devaluación más reciente probablemente erosionó aún más la confianza en la moneda, la cual fue cuestionada a causa de la recesión, el déficit fiscal y la incapacidad del gobierno para satisfacer las necesidad eléctricas y de agua de los habitantes en los últimos meses debido a una falta de inversión en esos sectores.