¿Qué son los CDS Credit Default Swaps?
Los CDS no dejan de ser un contrato de seguro, en donde a cambio de pagar una prima, el tenedor de un crédito puede asegurarse ante el riesgo de impago de un crédito que haya concedido.
Un ejemplo de ello:
Una empresa llamada ABC, a la que un Banco al que llamamos en este ejemplo BancoBlu, le concede un préstamo por 10 millones de dólares a pagar en 10 años a un interés de Libor + 60 puntos básicos. BancoBlu, decide asegurarse el préstamos que ha concedido y contacta con el Inversor XYZ. El Inversor XYZ asegura el 50% del préstamo a cambio de percibir 30 puntos básicos. Es decir BancoBlu se asegura cobrar unos intereses de 30 puntos básicos sobre el libor y protege el 50% del importe del crédito que ha concedido a la Sociedad Negra.
En el caso de que la Sociedad Negra impague el préstamo, BancoBlu deberá entregar deuda de la Sociedad Negra por importe del valor nominal del crédito asegurado al Inversor XYZ y este pagará los 5 millones de dólares (50% del importe del préstamo asegurado).
Ahora bien, observen esto que es donde radica el problema y es lo que ha provocado que el mercado de los CDS se haya desmembrado..... BancoBlu debe entregar al Inversor XYZ títulos de deuda de la Sociedad Negra equivalente al valor nominal asegurado, no tiene que entregar una deuda específica de la Sociedad Negra, es mas puede que no tuviese ningún tipo de deuda con la Sociedad Negra, pero en caso de que entre en suspensión de pago de alguna de sus deudas, BancoBlu podrá reclamar los 5 millones de euros ya que el CDS no es un contrato específico de una deuda concreta sino que cubre el riesgo global de la deuda de una Sociedad.
Lo único que tendrá que hacer BancoBlu es acudir al mercado de deuda y comprar deuda por el valor nominal equivalente a los 5 millones de dólares de la Sociedad Negra, que puede que en esos momentos este cotizando a un 50% del precio de su valor, por lo que BancoBlu en la operación obtendría unos de 2,5 Millones de dólares de benéfico.
Conclusión, lo que era una especie de seguro contra impagos se ha convertido en una especie de gigantesco mercado de derivados donde no se sabe de forma transparente quien tiene posiciones y que se estima que a Septiembre del 2008 tenía un volumen de unos 58 billones de dólares y cómo la especulación es galopante, se estima que el volumen de CDS supera a la deuda real que cubre en una relación de 10 a 1. Y es que cuando un hedge fund o una compañía aseguradora venden su protección a un cliente contra el impago de un crédito lo que suelen hacer es después comprar otro CDS para protegerse ellos mismos y este proceso se reproducir producir multitud de veces.
Así en el momento que tengamos una quiebra podemos encontrar fenómenos paranormales, como fue el caso de un grupo, donde los volúmenes de los contratos de CDS superaban en 10 veces el valor nominal de los bonos de estos, lo que hizo que los tenedores de CDS se volvieran locos por poder adquirir bonos de este grupo que en teoría valían cero pero debido a la necesidad de entregar estos bonos para que les pagaran el CDS llegaron a cotizar a 0,70 centavos el dólar. Finalmente los que no pudieron adquirir los bonos de este grupo para entregarlos acabaron recibiendo unos 350 dólares por cada bono de 1.000 dólares de valor nominal. De esta manera, consiguió recuperar más dinero un tenedor de los bonos de este grupo que no se había asegurado que uno que había comprado el seguro pero no tenía los bonos sino que tenía una posición especulativa.
Abajo un interesante gráfico publicado por el New York Times donde compara el tamaño del mercado de CDS con el de la bolsa norteamericana, el de deudas hipotecarias o el de bonos del tesoro.
Los CDS aunque tiene las virtud de proteger de las pérdidas que provocan los impagos de créditos, debido a la especulación y a su uso como derivado tendrán la virtud de multiplicar las pérdidas que podría suponer el impago de un crédito en la economía real.
