El
fiscal cliff es otra burla para distraer la atención de los políticos, de las
noticias diarias y del público más atento, siempre que hay problemas pequeños y
grandes.
El
fiscal cliff es un recorte automático al gasto y un incremento del impuesto con
la finalidad de reducir el déficit a una cifra insignificante en los próximos
diez años, claro está, si el congreso no toma la iniciativa. En pocas palabras,
las medidas de una u otra forma vendrán.
Viéndolo
desde el punto de vista de la economía tradicional, el fiscal cliff es una
doble dosis de austeridad en una economía ya golpeada y en recesión. Desde John
Maynard Keynes y otros economistas que han entendido que la austeridad no es la
respuesta a recesiones y depresiones.
En
pocas palabras el fiscal cliff es insignificante si lo comparamos al tsunami de
los derivados o a la burbuja del mercado accionario o a la del dólar.
El
fiscal cliff requiere recortes del gobierno federal de US$1.3 trillones de
dólares en 10 años.
Esto
significa que el recorte debe ser de 103 billones anuales durante 10 años el
cual equivale al 3 % del presupuesto anual y lo más inaudito de esto es que si
USA se toma un trimestre de vacaciones de las guerras en las que está
participando, el pueblo no tendría que sufrir tanto castigo.
El
tsunami de los derivados tiene un sentido diferente, de por sí, para este
cuarto trimestre, alrededor del 95% de los 230 trillones de dólares en
derivados de USA están en manos de cuatro instituciones financieras, JP Morgan
Chase, Bank of América, Citibank y Goldman Sachs por supuesto. Así que ojo con
estos cuatro en adelante.
Antes
de la desregulación financiera o mejor dicho la abolición del Glass-Steagal ACt
y la no regulación de los derivados, un resultado obtenido por la colaboración
dada entre la administración Clinton con el partido Republicano, Bank of
América y Citibank eran los bancos comerciales que tomaban el dinero de los depositantes
y daban préstamos al mundo de los negocios y al final a los consumidores y con
el remanente compraban títulos del tesoro.
Con
la abolición del Glass-Steagall, estos honestos bancos comerciales comenzaron a
jugar como en un casino, como el caso de Goldman Sachs que, siendo banco de
inversión, se puso a apostar no solo sobre su dinero sino el de los
depositantes haciendo apuestas sin tener el dinero, sobre tasas de interés,
sobre el mercado cambiario, sobre préstamos, sobre materias primas y acciones.
Este
jueguito en poco tiempo no solo superó el PIB de USA sino el PIB
mundial...increible verdad? Inclusive las apuestas de solo JP Morgan Chase son
equivalentes a todo el PIB mundial.
El
primer reporte de este año del comptroller of the currency, la exposición de
estos cuatro bancos supero su propio valor y capital de riesgo.
El
tsunami de los derivados es el resultado de la manipulación de un grupo de
funcionarios públicos locos y corruptos que han derogado el sistema financiero
de USA. Hoy solo cuatro bancos americanas están expuestas sobre derivados a 3.3
veces el PIB mundial....a buen apalancamiento cierto?
Si
todo saldrá bien, gran parte de esta
exposición sobre derivados en algún modo compensarán entre ellos la
expuesto netamente el cual estará por encima del PIB de muchos países y que por
cierto no está en el orden de los cientos de miles de dólares.
Esta
situación tiene sumamente preocupado a la Reserva Federal que luego de haber
anunciado un tercer QE, el cual consiste en imprimir dinero para comprar
títulos, sea del tesoro de USA o sobre los derivados de los bancos, apenas
anunció que duplicará su adquisición para el QE3.
En
resumidas cuentas, la política económica completa de USA está basada sobre el
rescate de cuatro bancos muy grandes para caer, y muy grandes para caer solo
porque la desregulación permitió una acumulación financiera como si el Anti-Trust
Act nunca hubiese existido.
La
idea del QE es el de mantener altos el precio de la deuda que soportan las
apuestas de los bancos. La FED declara que la explosión de esta masa monetaria
de la deuda es la de ayudar a la economía haciendo bajar las tasas de interés y
haciendo aumentar la venta de las casas. Pero la política de la FED le está
haciendo daño a la economía porque le está quitando a los ahorristas, y en
especial a los pensionados, el dividendo de sus intereses sobre sus ahorros.
Inclusive las tasas reales de interés pagada sobre certificados de depósito,
fondos de inversión y sobre títulos es inferior a la tasa inflacionaria.
Es
decir, el dinero que la FED está creando en el tentativo de salvar a los cuatro
bancos está haciendo enervar a los poseedores de dólares, sea en el país como
en el exterior. Si los inversionistas abandonaran el dólar y su cambio
temblase, también el valor de los instrumentos financieros como las
adquisiciones de la FED estarían en condición de caer y por ende las tasas de
interés subirían. En este caso, los tenedores de títulos serían barridos y el
endeudamiento por intereses de la deuda del gobierno explotaría.
Con
una catástrofe como esta que sería seguida por un colapso bursátil e inmobiliario, la riqueza residual
de la población sería al igual barrida.
Pero
los grandes inversionistas están abandonando las acciones para
"salvar" el Tesoro. Y es por ello que la FED puede mantener el precio
de los títulos así altos mientras la tasa de interés real sigue negativa.
Es
así que la gran amenaza del fiscal cliff es nada comparada con el riesgo que
incumbe con los derivados, con la amenaza sobre tenencia del dólar y con
aquella de un mercado accionario que depende del empeño de la FED en salvar
estos cuatro bancos americanos.
Una
vez más, los verdaderos problemas son escondidos como tapando el sol con un
dedo.
El
fiscal cliff para los republicanos se convirtió en el único modo de salvar a la
nación de la bancarrota, destruyendo así las redes de ayuda social puesta en
pie en los años 30 y mejorada en el gobierno de Lyndon Johnson en los años 60.
Ahora
que no hay trabajo, que el ingreso de las familias han sido dañados y en caída
desde hace décadas, y ahora que la riqueza está concentrada en pocas mano, se
dice que es el momento, de destruir las redes de ayuda social cosa que de esta
manera se evitará de caer en el fiscal cliff.
En
la historia humana, este modo de gobernar ha producido revueltas y
revoluciones, y esto es de lo que USA necesita desesperadamente.
Fuente:
www.globalresearch.ca
Traducción:
Carlos Hernández