sábado, 29 de diciembre de 2012

LO QUE HAY DETRAS DEL FISCAL CLIFF


El fiscal cliff es otra burla para distraer la atención de los políticos, de las noticias diarias y del público más atento, siempre que hay problemas pequeños y grandes.
El fiscal cliff es un recorte automático al gasto y un incremento del impuesto con la finalidad de reducir el déficit a una cifra insignificante en los próximos diez años, claro está, si el congreso no toma la iniciativa. En pocas palabras, las medidas de una u otra forma vendrán.
Viéndolo desde el punto de vista de la economía tradicional, el fiscal cliff es una doble dosis de austeridad en una economía ya golpeada y en recesión. Desde John Maynard Keynes y otros economistas que han entendido que la austeridad no es la respuesta a recesiones y depresiones.
En pocas palabras el fiscal cliff es insignificante si lo comparamos al tsunami de los derivados o a la burbuja del mercado accionario o a la del dólar.
El fiscal cliff requiere recortes del gobierno federal de US$1.3 trillones de dólares en 10 años.
Esto significa que el recorte debe ser de 103 billones anuales durante 10 años el cual equivale al 3 % del presupuesto anual y lo más inaudito de esto es que si USA se toma un trimestre de vacaciones de las guerras en las que está participando, el pueblo no tendría que sufrir tanto castigo.
El tsunami de los derivados tiene un sentido diferente, de por sí, para este cuarto trimestre, alrededor del 95% de los 230 trillones de dólares en derivados de USA están en manos de cuatro instituciones financieras, JP Morgan Chase, Bank of América, Citibank y Goldman Sachs por supuesto. Así que ojo con estos cuatro en adelante.
Antes de la desregulación financiera o mejor dicho la abolición del Glass-Steagal ACt y la no regulación de los derivados, un resultado obtenido por la colaboración dada entre la administración Clinton con el partido Republicano, Bank of América y Citibank eran los bancos comerciales que tomaban el dinero de los depositantes y daban préstamos al mundo de los negocios y al final a los consumidores y con el remanente compraban títulos del tesoro.
Con la abolición del Glass-Steagall, estos honestos bancos comerciales comenzaron a jugar como en un casino, como el caso de Goldman Sachs que, siendo banco de inversión, se puso a apostar no solo sobre su dinero sino el de los depositantes haciendo apuestas sin tener el dinero, sobre tasas de interés, sobre el mercado cambiario, sobre préstamos, sobre materias primas y acciones.
Este jueguito en poco tiempo no solo superó el PIB de USA sino el PIB mundial...increible verdad? Inclusive las apuestas de solo JP Morgan Chase son equivalentes a todo el PIB mundial.
El primer reporte de este año del comptroller of the currency, la exposición de estos cuatro bancos supero su propio valor y capital de riesgo.
El tsunami de los derivados es el resultado de la manipulación de un grupo de funcionarios públicos locos y corruptos que han derogado el sistema financiero de USA. Hoy solo cuatro bancos americanas están expuestas sobre derivados a 3.3 veces el PIB mundial....a buen apalancamiento cierto?
Si todo saldrá bien, gran parte de esta  exposición sobre derivados en algún modo compensarán entre ellos la expuesto netamente el cual estará por encima del PIB de muchos países y que por cierto no está en el orden de los cientos de miles de dólares.
Esta situación tiene sumamente preocupado a la Reserva Federal que luego de haber anunciado un tercer QE, el cual consiste en imprimir dinero para comprar títulos, sea del tesoro de USA o sobre los derivados de los bancos, apenas anunció que duplicará su adquisición para el QE3.
En resumidas cuentas, la política económica completa de USA está basada sobre el rescate de cuatro bancos muy grandes para caer, y muy grandes para caer solo porque la desregulación permitió una acumulación financiera como si el Anti-Trust Act nunca hubiese existido.
La idea del QE es el de mantener altos el precio de la deuda que soportan las apuestas de los bancos. La FED declara que la explosión de esta masa monetaria de la deuda es la de ayudar a la economía haciendo bajar las tasas de interés y haciendo aumentar la venta de las casas. Pero la política de la FED le está haciendo daño a la economía porque le está quitando a los ahorristas, y en especial a los pensionados, el dividendo de sus intereses sobre sus ahorros. Inclusive las tasas reales de interés pagada sobre certificados de depósito, fondos de inversión y sobre títulos es inferior a la tasa inflacionaria.
Es decir, el dinero que la FED está creando en el tentativo de salvar a los cuatro bancos está haciendo enervar a los poseedores de dólares, sea en el país como en el exterior. Si los inversionistas abandonaran el dólar y su cambio temblase, también el valor de los instrumentos financieros como las adquisiciones de la FED estarían en condición de caer y por ende las tasas de interés subirían. En este caso, los tenedores de títulos serían barridos y el endeudamiento por intereses de la deuda del gobierno explotaría.
Con una catástrofe como esta que sería seguida por un colapso  bursátil e inmobiliario, la riqueza residual de la población sería al igual barrida.
Pero los grandes inversionistas están abandonando las acciones para "salvar" el Tesoro. Y es por ello que la FED puede mantener el precio de los títulos así altos mientras la tasa de interés real sigue negativa.
Es así que la gran amenaza del fiscal cliff es nada comparada con el riesgo que incumbe con los derivados, con la amenaza sobre tenencia del dólar y con aquella de un mercado accionario que depende del empeño de la FED en salvar estos cuatro bancos americanos.
Una vez más, los verdaderos problemas son escondidos como tapando el sol con un dedo.
El fiscal cliff para los republicanos se convirtió en el único modo de salvar a la nación de la bancarrota, destruyendo así las redes de ayuda social puesta en pie en los años 30 y mejorada en el gobierno de Lyndon Johnson en los años 60.
Ahora que no hay trabajo, que el ingreso de las familias han sido dañados y en caída desde hace décadas, y ahora que la riqueza está concentrada en pocas mano, se dice que es el momento, de destruir las redes de ayuda social cosa que de esta manera se evitará de caer en el fiscal cliff.
En la historia humana, este modo de gobernar ha producido revueltas y revoluciones, y esto es de lo que USA necesita desesperadamente.

Fuente: www.globalresearch.ca
Traducción: Carlos Hernández