viernes, 7 de mayo de 2010

El recién pasado sistema financiero paralelo de los Mutuos

Venezuela es un país en el que abundan los emprendedores financieros. Uno de ellos, que sin duda pasará a los anales de la historia financiera de nuestro país, es el arquitecto Héctor Navas. Arquitecto porque no sólo es esa su profesión sino porque fue el que diseñó el esquema de los Mutuos, y convenció a la Comisión Nacional de Valores de que autorizara a las Casas de Bolsa y Sociedades de Corretaje (en lo adelante, los “corredores”) para realizar estas operaciones. La motivación de Navas era simple: diseñó el concepto y el manual operativo y contable para poder operar estas transacciones, y una vez aprobado por la CNV salió como buen emprendedor a venderle su “know-how” a los intermediarios bursátiles.
Las operaciones de mutuos son, en esencia, una mesa de dinero. En los mutuos pasivos, la operación se desarrolla de la siguiente manera: i.-El Corredor le vende al Inversionista un título valor, que habitualmente es un Bono de la Deuda Pública; ii.-El Inversionista celebra con el Corredor un contrato de Mutuo, en virtud del cual el Inversionista entrega al Corredor el título valor que acaba de comprar, y el Corredor se compromete a devolvérselo en un plazo de tiempo o, alternativamente (y esto es lo que siempre ocurre) a entregarle el valor del título que comprende capital e intereses. En el fondo, el contrato de mutuo no es otra cosa que una operación de mesa de dinero, en la cual el Inversionista entrega su dinero a cambio de una promesa de pago del Corredor. El Corredor, por su parte, puede vender el título a otro cliente, recibirlo en mutuo de nuevo, volverlo a vender, y así ad infinitum. Como podrá suponer el perspicaz lector, los niveles de apalancamiento que han alcanzado algunas Casas de Bolsa y Sociedades de Corretaje a través de este mecanismo han sido muy elevados. A título de ejemplo, sin pretender abarcar todo el universo de intermediarios, lo que sigue es una muestra de los Activos, Patrimonios y niveles de apalancamiento de algunas Casas de Bolsa y Sociedades de Corretaje al 31/12/08:

Esta pirámide de apalancamiento es sin duda una obra de ingeniería, o más bien arquitectura financiera, en la que los inversionistas no están amparados por FOGADE y pareciera que la CNV no entiende el peligro derivado de estos niveles de apalancamiento: el movimiento negativo en el precio de los activos de estos intermediarios financieros en el orden del 5% los dejaría sin capital, y a los Inversionistas en dificultades para recuperar sus inversiones.
Por esta razón, y para evitar seguir cayendo en tantas arquitecturas financieras que desde comienzo de siglo pasado nacen con una velocidad impresionante, es que le recomendamos invertir su dinero con instituciones serias y expertas en el diseño de planes acordes a las necesidades futuras que usted busca,, como la que representamos en nuestra comunidad y como otras a semejanza a la nuestr, que trabajan con seriedad y responsabilidad